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I Torneo Internacional Agostino 2001

Datos interesantes

COMENTARIO

En primer lugar, hemos de celebrar el esfuerzo conjunto del Comité de Festejos de la Alcaldía Municipal de San Salvador y la Federación Salvadoreña de Ajedrez, en el sentido de organizar un torneo de este nivel, en el cual se aprovecharon al máximo las valiosas participaciones de los fuertes ajedrecistas invitados, como lo demuestra la mínima cantidad de "tablas de grandes maestros" que ocurrieron durante las once rondas programadas.

En segundo término, creemos que los resultados del torneo confirman la validez del proceso de formación ajedrecística que desde hace algunos años viene desarrollando la FSA. Es agradable ver al más talentoso del primer grupo de ajedrecistas de la posguerra, como lo es el MI Carlos Burgos, defendiendo con gallardía los colores patrios y finalizando en la mejor posición de los nacionales.

Al respecto, hemos de recordar al joven equipo que representó al país en la 33ª Olimpiada mundial, realizada en Elista, Kalmykia, en 1998: Héctor Chávez, Ricardo Chávez, Salmir Acevedo y Carlos Burgos, sin olvidar a Marvin Guevara. Eran ellos las esperanzas del resurgimiento ajedrecístico, luego de que se perdieran al menos dos generaciones de talentos en la vorágine de la guerra civil de los años '80. Unos y otros, por diversas razones, han tenido ocasión de probar su real valía en el ámbito internacional, y si de ellos cinco finalmente se obtiene al menos un jugador de alto nivel, la efectividad de aquella iniciativa se mostrará bastante alta. Por esa razón nos alegramos de que sea Carlos Burgos quien -regresando de un par de años inestables, acaso explicables por su edad- retome el camino y apunte alto sus justificadas expectativas.

El tercer punto de nuestro comentario ha de estar ineludiblemente dirigido a valorar el trabajo del MI Héctor Leyva, quien vio disminuido su rendimiento competitivo de forma alarmante. Quizá se justifique aludiendo cansancio, pero también es cierto que desde su llegada al país y su incursión en competencias centroamericanas, jugando bajo bandera salvadoreña, los rivales del área le han venido tomando la medida, a grado tal que, sin perderle el respeto, ya no es tan inusual verlo sucumbir ante los mejores representantes de dentro o de fuera.

En todo caso, el hecho es que sus tareas como entrenador de las selecciones masculina y femenina, tanto absolutas como juveniles, le plantean cada vez mayores exigencias y atenciones. Creemos que es precisamente en esta última faceta donde reside el valor del trabajo que realiza en nuestro país, y si por competir ha de desatenderlas, será entonces el momento de priorizar y optar, so pena de probar en carne propia la validez del refrán "quien mucho abarca, poco aprieta".

De lo hecho por el MF Lemnys Arias hemos de decir que está más o menos acorde con lo que de él, por el momento, puede esperarse; si bien algunos creen que, dado que se dedica plenamente al estudio y práctica del ajedrez, debería exigírsele más.

En cuanto al MF Boris Pineda, es claro que está pasando por una etapa difícil en su carrera, ya que se ve en grandes dificultades para mantener la jerarquía que su currículum acredita. Hay quienes piensan que su mejor hora ya pasó, pero nosotros confiamos en que se recupere y siga dando gloria al ajedrez nacional.

Finalmente, es alentador ver el trabajo, la responsabilidad y el carácter que se está formando en la pareja de juveniles, Javier Segura y Lorena Zepeda, quienes en todo momento dieron la pelea en un torneo fortísimo, cuya experiencia estamos próximos a ver capitalizada.

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