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Nominaciones 2002

Al finalizar 2002 -y siguiendo la tradición periodística de recapitular los hechos más notables del objeto en cuestión, en este caso el ajedrez nacional- publicamos las nominaciones en las distintas categorías que, a juicio de Esajedrez, merecen ser recordadas.

Como se podrá observar, en apego a la realidad, están los hechos positivos y sus contrapartes. Los implicados en la segunda de las subcategorías harán bien en tomarlo a modo de crítica constructiva. Tal recomendación se hace necesaria por cuanto no sabemos cuánto puedan pesar las susceptibilidades, especialmente en una disciplina que, como el ajedrez, toca mucho más al ego de cada quien.

Sin embargo, también es cierto que ambos, el aplauso y la censura pública, son derechos que podemos y debemos ejercer, no sólo como ciudadanos sino también como contribuyentes.

Ajedrecista: MI Carlos Burgos

Como se dijo en su oportunidad, la coronación de Burgos como Campeón Nacional Absoluto representa un hecho histórico, por cuanto rompe la hegemonía de los "libios" y, aparte, supera MI Leyva y MF Arias, dominadores de la escena en los últimos tres años. Falta aún que Carlos adquiera mayor jerarquía regional, sí, pero la primera tarea que a su título se le imponía era justificarlo con este galardón, ganado de modo convincente.

Novato: Nelson R. Martínez

Surge como serio contendiente al más alto nivel, demostrándolo en la Fase Clasificatoria del Campeonato Nacional (3º), quedando entre los 7 primeros de la Final del mismo torneo, sorprendiendo a propios y extraños al clasificarse 7º en el Torneo Internacional "San Salvador 2002", cumpliendo con sus deberes en el CODICADER; todo ello exhibiendo un creciente nivel de juego, que no se amilana contra nombre ni título alguno.

Revelación: Jorge Ancheta

Demostró importantes progresos al clasificarse, por segundo año, para la Final del Campeonato Absoluto y, en ella, lograr 5 esforzados puntos, sin escudarse ya en las "tablas de gran maestro". De no ser por la inmadurez propia de la adolescencia, aparte de otras situaciones que ya mencionamos en el artículo "De la lógica ilógica", su nominación se hubiera visto respaldada por un trofeo real en el Campeonato Nacional Sub-16, en vez de un "casi-casi" en el Sub-18. Ancheta es visto, desde hoy, como el máximo responsable de lo que pueda sacarse en el próximo CODICADER, a nivel de los tableros de arriba.

Triunfo: MI Leyva en los sitios de privilegio regionales

Cual poderoso submarino, el MI Leyva emergió a tiempo para alzarse con el subcampeonato centroamericano en el Subzonal 2.3.2, clasificatorio para el Zonal. Rubricó el año mostrando jerarquía en el Torneo Internacional "San Salvador 2002", donde silenció a quienes cuestionaban su nivel regional y se alzó con el tercer lugar, venciendo al GM Zarnicki.

Espíritu competitivo: Max Merino

Un veterano de estas lides, del célebre "Two Team", que en 2001 anduvo bajo de nivel, pero que en 2002, lejos de retirarse, se propuso recuperar el respeto perdido, recomenzando "desde abajo", cosa que logró al ganar el subcampeonato de Primera Categoría, punto de honor para él, clasificar para la Final del Campeonato Nacional y, una vez allí, dar la batalla en todos los juegos, sin dejar nunca de aspirar a más.

Inversión más rentable: Torneo Internacional "San Salvador 2002"

Con 3 GM's y la mayoría de la élite centroamericana, este evento ayudó a elevar las expectativas, confianza y nivel competitivo de los nuestros, ganó la cobertura de los medios de difusión masiva y dejó listas las gestiones para que del conocimiento de los ilustres invitados puedan nutrirse nuestras selecciones en los distintos niveles.

Inversión menos rentable (nominación "a posteriori"):
Proyecto de Ajedrez en las Escuelas

Desde el año anterior se veía que este "proyecto" de la anterior administración de la FSA era, por utilizar un eufemismo foráneo y no entrar a cosas legales, "mucho ruido y pocas nueces" (el lector sabrá encontrar un equivalente en nuestra sabiduría popular). Al hacer un balance entre inversión y resultados, el déficit de los segundos supera, por lo exiguo, toda expectativa; de lo cual resulta escandalosamente evidente que, bajo una sana administración, la décima parte de esos fondos del erario público hubieran bastado para hacer el doble de lo que realmente se hizo, y esto último más por el amor al ajedrez de los dos o tres entrenadores que realmente trabajaron, que por la seudo-organización de los allí enquistados.

Decisión más acertada: Intervención del INDES en la FSA

"Más vale tarde que nunca", cierto, pero finalmente el INDES tomó cartas en el asunto federativo y nombró una Comisión Transitoria para reencauzar los destinos del ajedrez nacional, siendo el mandato más importante la elaboración de nuevos estatutos para el "deporte de las neuronas".

Decisión más cuestionable: Los cambiados de categoría

Sobre esto, ya nos pronunciamos en el artículo "De la lógica ilógica", que el lector puede buscar en nuestro archivo 2002.

Suceso del año: nada que decir

...

Victoria más valiosa: Zarnicki, P. (ARG) <- Leyva, H. (ESA), 0-1.

Gane que vale unos cuantos puntitos de Elo y US$ 750, el "chico" le recordó al "pibe" que la partida sólo se gana por mate, rendición o tiempo. O, como decimos por aquí, "ganado... ¡son vacas!"

Tablas más valioso: Ancheta, J. = Segura, J.

Dama, Alfil y peones contra Torre, Alfil y peones... pero Segura luchó hasta el final en una posición inferior, sacó un valiosísimo tablas y, con ello, mereció el trofeo al segundo lugar en el Sub-18.

Tablas más dolorosos: Dos del MF Boris Pineda Subzonal 2.3c

Primero, no poderle ganar al nicaragüense Dávila y luego, en la última ronda, llegar a una posición de tablas contra el hondureño Urbina, donde ambos necesitaban el punto para el título MI... Boris se quedó, una vez más, a un paso de la maestría internacional.

Derrota más dolorosa: CERO medallas en el CODICADER femenino.

Aquí hay para elegir "individualidades": una, perdiendo su medalla en dos partidas cortas, donde se suponía más experimentada; otra, perdiendo una partida clave por jugar como si el medio punto no le sirviera; otra, haciendo jugadas dignas de cualquier novicia sin el menor talento; otra, rindiéndose al nomás perder pieza, ante una rival que ya había demostrado su novatez e incapacidad de ganar en situaciones tales; otra, jugando exactamente lo que incontables veces se le había recalcado no jugar... ¡en fin!

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